miércoles, 19 de mayo de 2010

El León de Judea

Este post relata un movimiento cultural y religioso originado en dos países muy distantes: Etiopía y Jamaica.

Ocurre que después de siglos de esclavitud colonial, donde naturales africanos eran enviados -muy en contra su voluntad y harto apretados, hay que decirlo- a las colonias de América especialmente Brasil, los estados americanos del sur y las islas del Caribe, subió al poder en un país de África en 1930, un gobernante inaudito: el primer emperador negro en la nación de Etiopía, una de las fuentes más abundantes de esclavos -e inmigración- al Caribe. "Señor de Señores" fue uno de los títulos con que Haile Selassie se coronó, y la noticia llegó como viento fresco de libertad a las colonias esclavizadas.

El Negus Nagast ze-'Ityopp'ya (Rey de Reyes de Etiopía) condujo a su país por casi medio siglo, y a través de la segunda guerra mundial, cuando fueron invadidos por los italianos. Apoyado por los ingleses, Selassie recupera el poder y defiende como león boca arriba su régimen contra múltiples intentos de golpes de estado hasta que pierde el último -obvio- alzamiento socialista en 1974 y muere al año siguiente.

Hasta aquí la historia de un gobernante africano más, pero ocurre que alrededor de su reinado y de forma insospechada se creó toda una mística cultural que perdura hasta nuestros días.

Veamos:

Poca influencia tenía la Etiopía del siglo XX en las paradisíacas colonias inglesas; -más tarde independizadas y convertidas en paradisíacas colonias vacacionales agringadas- pero la sola noticia de que un emperador negro tenía el poder en el país de origen, hizo volar la imaginación libertaria de decenas de miles de negros caribeños en 1930.

El emperador Haile Selassie I fue visto como un Mesías Negro, Cristo venido en su papel de Rey. Selassie era un cristiano copto, -o cristiano ortodoxo de oriente-; o sea muy conservador. Pero de alguna manera su creencia y el sincretismo religioso de Jamaica hizo que sus seguidores hablaran de Haile Selassie I como el último monarca de la dinastía salomónica sentado sobre el trono de Etiopía, de ahí que se cumplía una profecía escrita en Apocalipsis y otros libros de la biblia: "Rey de Reyes y Señor de Señores (Revelación 19:16), León Conquistador de la Tribu de Judah (Revelación 5:5) Elegido de Dios, Luz de este mundo, Regidor del Universo, Protector de toda la fe Humana, Alfa y Omega (Revelación 21:6), Raiz de David (Isaías 9:11, Hechos 2). Los etíopes y sus descendientes caribeños entonces, eran una tribu perdida de las 12 tribus de Israel.

Marcus Garvey, jamaicano luchador por la libertad del hombre negro, dijo: "Miren hacia el este, cuando el rey negro sea coronado, su liberación estará cerca". Marcus enseñaba que la gente de descendencia africana iba a encontrar la paz, la dignidad, la expresión personal y la libertad abrazando a Africa como su hogar ancestral, a pesar de vivir en otro lugar.

La verdad es que Selassie ni se las olía al principio; pero el movimiento religioso creado a raíz de su ascención al trono y la profecía cumplida, -una mezcla de tradición judeo-cristiana y un previo de la "teología de la liberación" caribeña- creció como la espuma en islas doblegadas por la esclavitud. El culto al "León de Judah" deificó a un gobernante que por aquellos años estaba bastante ocupado batallando con las guerrillas socialistas revolucionarias en su país.

Pero algo se enteró de seguro; por que en 1966 (yo tenía un añito) el Emprador Etíope Selassie se apersonó en visita oficial a Jamaica para ver que desmadre se había armado en su nombre. Se encontró con no menos de 30 líderes de esa alivianada religión que -entre otras cosas- promovía el uso de la Cannabis Indica (vulgo mota) para alcanzar estadíos de reflexión y libertad. Yo creo que se malviajó con tales muestras de devoción (o un mal churro), por que despreció la religión que habían inventado en su honor y propugnó por fundar la Iglesia Cristiana Copta Jamaicana, para erradicar las creencias en él como la reencarnación de Jeovah.

La verdad es que casi nadie lo peló. Los seguidores de su involuntaria religión seguían la fiesta con sus tambores y timbales de lata, dándose unos toques de "clase mundial" y creando uno de los géneros musicales más íntimos, cálidos, rítmicos y cachondos que se hayan escuchado sobre la faz de la tierra: el reggae.

Selassie siguió con sus broncas políticas, tal vez azorado por las hordas de greñudos mariguanos que en su honor bailaban toda la noche mecidos por las olas de las playas de Kingston, y como relaté, murió poco después de ser defenestrado.

Pero para la comunidad religiosa inspirada en él, nunca ha existido la muerte de Selassie. Para ellos simplemente ha desaparecido misteriosamente, aunque ya tendría alrededor de 118 años de edad.

El verdadero nombre de Selassie era Tafari Makonnen, y el cargo que ocupó antes de ser emperador etíope era el de ras (Lord) al igual que su padre. Se le llamaba entonces: Ras Tafari.

Sobra decir que este movimiento se llegó a conocer masivamente gracias al cantante jamaiquino de reggae Bob Marley, quien difundió el rastafarismo a nivel mundial hasta su muerte en 1981.


Epílogo

Cuando Etiopía fue invadida por las fuerzas de Mussolini en 1935, uno de los paises que condenó el hecho al abstenerse de votar una resolución en la entonces Asamblea de la Liga de Naciones fue México gobernado por Lázaro Cárdenas. Casi 20 años después el Emperador Haile Selassie I realiza una visita a nuestro país y se entrevista con el ex-presidente para agradecer su solidaridad. Con ese motivo se inaugura una plaza con el nombre de Etiopía en la colonia Narvarte de la Ciudad de México. Esta dio posteriormente nombre a la estación del metro de la línea 3 “Etiopía” (Y la desaparición de la plaza).


En Marzo de 2009 el gobierno del Distrito Federal decretó el cambio de nombre de la estación Etiopía, para ser ahora "Plaza de la transparencia". Desde luego que nadie se enteró, por lo que las protestas de la pequeña pero boyante y alivianada comunidad rastafari mexicana no fueron necesarias; todos seguimos conociendo ese lugar como el "Metro Etiopía"

Larga vida al León de Judea!

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