miércoles, 10 de diciembre de 2008

Introducción al estudio de los zombis parte I

Pues sí; otra de zombis. Considero a los zombis adorables por muchas razones, tal vez la principal es que son prescindibles. En esta ocasión, los conoceremos un poco más. Existe toda una disciplina alrededor de los zombis, muchos estudios y publicaciones, incluyendo la indispensable Zombie Survival Guide” de Max Brooks: 288 páginas de útil información para sobrevivir a cualquier ataque zombi, incluyendo una lista completa de todos los incidentes de zombis de la historia. ¿Sabías que lo peor para huir de una invasión urbana de zombis es una Hummer? Estoy seguro de que no. Encuentra la razón en la página 115.

También hay películas de zombis. Muchas. Desde que hay cine, hay películas de zombis.  Dr. Alban de la revista  en línea NOSOLOROL nos hace una muy completa retrospectiva de los zombis en el cine; y de ésta podemos extraer diversas etapas: la fundacional de zombis clásicos caribeños o vudú de la cual se extrae el nombre de zombi. Son medio aburridas (a menos que salgan caribeñas voluptuosas) pero sin ellas, no existirían las otras películas, como la de zombis modernos muerde-personas representadas por la obra maestra de Jorge A. Romero “La noche de los muertos vivientes” y sus decenas de zagas, y por último la etapa que podría yo llamar post moderna del siglo XXI, donde tenemos zombis ágiles y furiosos que no caminan como zombis y que contagian en segundos. (“28 Días después”)  En esta fantástica película, los zombis son tan furiosos y ágiles, infectan tan rápido, que bastan 28 días para contagiar todo el reino unido de la Gran Bretaña, y 28 semanas para que todos se mueran. Comparado esto con los zombis lelos que caminan como zombis de las películas de Romero, es… radical, ¿no? 

La forma en que los zombis se hacen zombis da también para dividir la filmografía por, digamos “origen zombiático”, comenzando por el tradicional, la magia vudú. Van los sacerdotes vudús, desentierran un muerto fresco, le embarran un gallo negro y le danzan un poco, y zaz; ya tenemos un zombi.  El segundo tipo de origen es el que realmente hace emocionantes las películas de zombis: por contagio, como si fuera el virus de la rabia:  Viene un zombi, te mata a mordidas, y luego ya eres zombi tu también.  El tiempo entre la mordida y la conversión a zombi varía entre películas desde varios días, hasta pocos segundos. Cuanto menos tiempo, más emocionante. Esta modalidad de zombis rabiosos revuelta con algunas características vampíricas fue ya propuesta al menos desde 1954 por Richard Matheson en su obra fundaciónal "Soy Leyendade la cual se han hecho hasta cuatro películas entre 1964, con Vincent Price, 1971, con Charlton Heston y 2007 con Will Smith.  

El tercer tipo, y  menos explorado, es la abducción o control extraterrestre: llegan los marcianos y te hacen esclavo zombi por muy diversos métodos, pero siempre con el fin de que les ayudes a conquistar al mundo. Este último método –decía- es poco explorado en el cine, a pesar de que fue propuesto hace ya muchos años en la obra maestra de Robert Heinlein de 1951 Amos de Títeres (The puppet masters). Y claro, tuvo que haber sido el visionario Eduard Wood Jr., considerado el peor director en la historia del cine, quien en su obra maestra “Plan 9 from outer space” (también considerada la peor película en la historia del cine) abordara este método.

Ya me daré el gusto de reseñar tanto la novela de Henlein, como la sensacional película de Wood. Muy pronto.

(Saludos al tigre rallado)

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