El renacuajo sintió la caricia del sol y rompió a nadar. Culebreando entre las plantas traspasó el tejado roto y siguió derecho al cielo y a las nubes.
No la conozco. El país; la calle sí. Cualquier capitalino la conoce o ha escuchado hablar de ésta. Desde hace décadas República del Salvador, al igual que otras calles en la Ciudad de México se había especializado en algún aspecto del comercio instalándose en sus locales decenas o cientos de negocios del mismo ramo. Cuando yo la conocí al final de los años 70, en esta calle se podría encontrar todos los componentes necesarios para la reparación de aparatos de sonido y televisiones. ¿Se acuerdan de los aparatos de "bulbos"? ¿Y de los bulbos? Si.. esos como foquitos que se prendían débilmente, se calentaban casi al rojo vivo, y se fundían con desagradable frecuencia. Eran caros, y difíciles de conseguir, por que cada aparato distinto, parecía usar bulbos distintos. Los había grandes y pequeñitos, con 4, 6, 10 o más patitas o terminales. Yo conocí "El Salvador" cuando los bulbos estaban desapareciendo -dando paso a los transistores, que no se fundían- por lo qu...
Una de las funciones más básicas del ser humano es la conservación de la vida. Es por ello que la muerte siempre representa un shock. A diferencia de lo que cacarean comentaristas y reporteros flojos, el mexicano sí le tiene miedo a la muerte; y le tiene un miedo cerval. Es por ello que ante cuaquier muerte, los mexicanos, en tanto que seres humanos vulnerables, buscamos justificar esa angustia que nos causa saber que ya no está el que antes estaba. "Se lo llevó Diosito"... "Ya había vivido todo lo que pudo vivir".. "Era un angelito demasiado bueno para este mundo..." Cuanto menos morible resulta el muerto, más angustia o disonancia cognoscitiva nos causa: nos abruma mucho más la muerte de un niño que la de un viejito; nos angustia más el deceso de un bibliotecario que el de un piloto de pruebas. Nos causa más incomodidad saber de la muerte de un joven testigo inocente, que la de un maduro criminal armado. La mejor forma de disipar esa angustia es sin ...
Como pocos temas, y con una profusión inusitada, se multiplicaron virulentamente las teorías conspirativas, de la tenebra, con respecto al brote epidémico de la influenzia porcina. Cada quien sacó a orear a su villano favorito, demostrando que en este país no nos creemos ni los buenos días. Lo curioso del fenómeno es, que como reza el dicho en este país nunca pasa nada; y cuando pasa, no pasa nada. Así las cosas, y estando aburridos encerrados en casa, usando un tapabocas de collar, divirtámonos con las siguientes perlas de las teorías conspirativas. (Los títulos son míos) Tranquilos, es un simulacro Ante el riesgo creciente de ataques terroristas, efectuados ya no solo con armas convencionales sino con la posibilidad de utilizar armas nucleares o bacterianas, es que el gobierno de EUA organiza el simulacro de una PANDEMIA DE INFLUENZA en el participan los gobiernos de muchos países y organismos internacionales como la ONU y la OMS. El día 17 de Abril dió inicio oficial el ejercicio...
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